El río Sella nace en los Picos de Europa y desemboca en el mar Cantábrico. Su descenso es una de las atracciones más populares de Asturias, pues atrae a miles de personas todos los años. Esta actividad es apta para todos los públicos, mascotas incluidas. Si quieres conocer más detalles y consejos, ¡sigue leyendo!

Se suele contratar a través de una empresa de turismo activo, en Arriondas, el pueblo donde se inicia el descenso. Hay muchas oficinas donde elegir. Normalmente los precios de estas empresas son muy parecidos entre sí e incluyen la canoa para 2 o 3 personas, bidón donde guardar todos los objetos personales para que no se mojen durante el descenso, un chaleco salvavidas, un neopreno si no es temporada de verano, la comida, formación por parte de un monitor para saber cómo manejar la canoa y el traslado en autocar desde el punto de llegada hasta el punto de salida. No obstante, te recomendamos que contrastes esta información con la empresa que contrates.

El recorrido total del descenso del Sella es de 15 kilómetros y se tarda unas 5 horas en completarlo. Hay tres paradas, cada uno puede bajarse en la que quiera según las ganas y el cansancio que tenga. No obstante, suele haber monitores en todas y, si llegas muy tarde a la segunda parada, puede que no te dejen seguir hasta la tercera porque a las 18:00 no puede haber canoas en el río.

Si vas a realizar el descenso en verano, no olvides ponerte crema solar, y lo mejor es que solo lleves puesto el bañador y guardes la ropa y la toalla en el bidón o en la taquilla de la oficina donde hayas contratado la actividad. Si lo haces en otoño o primavera, te recomendamos que uses un neopreno porque la ropa se te va a mojar y puedes resfriarte. También te aconsejamos que lleves un calzado apropiado, es decir, unas chanclas para la playa no son lo más recomendable porque se te pueden perder en el agua.

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