Con esta denominación se puede entender al tipo de operaciones en las que la entidad que concede la operación lo realiza con mucha premura, llegando incluso a en menos de dos horas desde que se solicitó el tenerlo ya ingresado en la cuenta. Es más, en los últimos tiempos, si hablamos de entidades con banco online o telefónica, hay compañías que ya indican si podrás disponer del dinero solicitado en la propia llamada que realiza el solicitante.

La respuesta es rápida, porque este tipo de operaciones no suelen ser de elevados importes, con lo cual los requisitos de riesgos no son tan rigurosos como los que solicitan los bancos para cantidades bastante superiores a las que se solicitan en este tipo de productos.

El que no sean cantidades muy elevadas en comparación con los típicos préstamos bancarios tradicionales, hace también que los plazos de devolución no se parezcan tampoco. Y es que son operaciones  con obligación a devolver lo prestado al final de mes o, como máximo al mes siguiente, aunque podrían encontrarse operaciones de este tipo a un plazo superior, pero nunca a 6 meses.

Son operaciones que se centran en el corto plazo y en la inmediatez, de ahí que sean  recomendables para aquellos perfiles de clientes con problemas puntuales de liquidez y de no mucho importe.

Compartir