Pero eso no quiere decir que la cosa vaya a mejorar rápidamente ya que, acompañando a esta noticia, el FMI solicita que se continúen realizando más reformas, ajustes y recortes, lo cual se nos antoja un poco excesivo viendo como se encuentra el mercado laboral actual en España y los niveles de consumo interno que tenemos.

Las mejoras en las previsiones del PIB de España según el FMI son debido a que consideran que el rebote, tras tocar fondo, ha hecho que nuestra economía despegue con fuerza.

Consideran que este es el motivo por el cual se ha reducido el desempleo y con lo cual, tras las reformas ya realizadas en los últimos años, dan a entender que el crecimiento en el PIB español va a mejorar para este año, llegando al 3,1%, cuando estábamos hablando de que las previsiones más optimistas lo situaban en el 2,5%. También consideran que, si se continúan con los ajustes marcados, de la previsión para el año que viene de un crecimiento del 2% estimado, se pasará al 2,5%.

No obstante, la sombra de reformas estructurales y ajustes fiscales adicionales para sostener una recuperación capaz de generar empleo se consideran un punto fundamental y de obligado cumplimiento.

Esta nueva previsión resulta curioso que se produzca tras una debacle electoral en las pasadas Elecciones Municipales 2015 del partido que está en el gobierno y cuando se presentan a 5 meses vistas unas elecciones nacionales que traen peores presagios aun para esta formación política.

Lo que es percibido por el FMI y refrendado por el Gobierno actual difiere y mucho de lo que el ciudadano considera que está ocurriendo de verdad.

Este incremento se ve de forma factible al contarse en las premisas con la bajada de precios del petróleo, la depreciación del euro y la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).

Esfuerzos fiscales y reformas estructurales

Estas son de nuevo las dos recetas que indican que se debe de cumplir por parte del Gobierno para poder confirmar las tendencias antes indicadas. Es más, dejan claramente entrever que un cambio de Gobierno que generase un cambio de estas políticas, daría al ‘traste’ con estas previsiones tan favorables.

En este sentido el FMI advierte en las conclusiones preliminares de su informe de que «revertir las reformas anteriores crearía incertidumbre y podría paralizar la recuperación, especialmente si hay un deterioro del entorno exterior».

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