Los préstamos han experimentado desde la llegada de la crisis una clara disminución en el número de operaciones, tanto entre las solicitadas como entre las concedidas. Los préstamos dinero por un lado son vistos por los solicitantes como una obligación mensual de devolución que puede que hoy por hoy puedan cumplir, pero que con la crisis no tienen garantizado cuanto tiempo lo podrán realizar. Por los que prestan, o sea los bancos, ven como que cada préstamo dinero que falla y se va a morosidad, echa por traste lo que ganan en otros 15 préstamos que salen bien y se pagan. Por este motivo intenta el reducir al máximo los préstamos que dan para minimizar la posibilidad de pérdidas.

Pero lo que no tiene duda es que, un cierre total del sistema crediticio con concesiones nulas de préstamos es un anticipo de una crisis financiera de duración indefinida y de imposibilidad de darle marcha atrás, con lo cual está claro que en algún momento se tiene que romper la tendencia actual y de los últimos años de la ‘no concesión de operaciones’ como argumento principal de las entidades financieras para no dar pérdidas.

Y es que las entidades financieras llevan intrínseco en su negocio y actividad de préstamos dinero un riesgo, de ahí que cobren el interés como contraprestación por la asunción de riesgos.

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