Mucha gente ve una oferta de empleo que se ajusta como anillo al dedo a su perfil profesional, requisitos de formación y experiencia previa. Remite el correo y ni tan siquiera lo llaman para realizar una entrevista. Es cuando la gente se pregunta ¿qué hago mal?. Respuesta más sencilla en ocasiones de lo que parece pero que no mucha gente alcanza a ver. Es de esas cosas que es mejor percibida por terceras personas en por nosotros mismos.

Por ese motivo, lo primero que hay que hacer al crear nuestro CV es buscar a alguien de confianza al quien leérselo  y que nos dé su opinión objetiva. Puede que nosotros estemos convencidos de que nuestro curriculum es perfecto y resulta que no hay por donde cogerlo.

Opiniones de terceros ayudan, y mucho, a realizar el mejor CV posible.

Dos sueles ser los errores tipo que se agrupan en un mal curriculum: mala forma o mal contenido

Errores en mala forma

Mala presencia en el sentido de que nada más verlo desanime a ser leído. Párrafos excesivamente largos, ausencia de pausas y separaciones entre los contenidos que salten a la vista, muchas hojas (siempre que no sean anexos necesarios o requisitos para el puesto).

Hay que saber jugar con los tamaños y colores de las letras para saber destacar lo que nos interesa y que llame la atención al que lo lee. Si no eres tú  mismo el que le destaca las cosas interesantes ¿crees que el reclutador se va a leer enteramente tu CV?

Errores en el contenido

Sueles ser varios y de diferente importancia.

Ni que decir tiene que no se puede mandar un CV con faltas de ortografía. Eso dice mucho y nada bueno de cómo sois.

Mucho contenido de los CV suele referirse al pasado y no al presente o al futuro. Lo pasado, pasado está y no suele resultar interesante en los procesos de búsqueda de empleo. Has de referirte más a lo que haces en la actualidad y de lo que puedes aportar en el futuro a aquella empresa que apueste por ti.

Describir principalmente habilidades y competencias adquiridas a lo largo de tu trayectoria profesional y no los puestos que has desempeñado. Eso se nos antoja fundamental ya que el reclutador lo que quiere es saber lo que podrías aportar de tu talento al nuevo puesto y no lo que aportaste a tus trabajos anteriores.

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