Cambio de imagen para el Toyota Avensis en todos los sentidos, ya que es nueva carrocería, nuevas motorizaciones, suspensiones, nuevo interior… , o sea, más parece un coche completamente nuevo que la evolución de un modelo anterior.

Eso podría decirse de los cambios realizados en el 2011 del modelo del 2008, pero no de los cambios actuales.

Una de las mayores curiosidades es que va a incorporar motorizaciones diésel de origen BMW en materia de especificaciones técnicas. El interior aumenta considerablemente de calidad.

Competirá en el segmento D en Europa y especialmente en España donde sus ventas se han reducido considerablemente desde la llegada de la crisis.

Este segmento tiene un perfil de compradores que por poco más prefieren modelos de más confianza como los coches alemanes. Por eso la modernización de Toyota en este modelo y la incorporación de los motores antes mencionados.

A la vista percibimos un frontal nuevo del todo y un rediseño de la parte trasera, tanto en la carrocería Sedán como en el Touring Sports.  Cuenta con una parrilla superior en el frontal más pequeña con unos faros más afilados con tecnología LED y en general con un diseño más agresivo, sobre todo porque la parte inferior del parachoques, donde se alojan los faros antiniebla, sobresale respecto a la superior.

La parte trasera sufre ligeros cambios, destacando el rediseño de sus grupos ópticos y la barra cromada que los une… que nos recuerda en exceso a otros modelos de la competencia. Estéticamente, el Avensis sigue sin enamorar, pero es innegable que ahora es más atractivo.

En el interior, nada más sentarnos notamos una mejora de calidad en todos los sentidos. El ambiente es mucho más agradable que en el modelo actual, más parecido al que podemos encontrar en cualquier competidor alemán, gracias al nuevo salpicadero, que cuenta con una iluminación azul muy acertada. Sobrio pero atractivo, aunque algunos botones, como los de la regulación de los espejos, siguen viéndose demasiado antiguos.

Motorizaciones

Los dos motores diésel de la gama, fabricados por BMW, reemplazan a los actuales 2.0 de 124 y 150 CV. El bloque de acceso a la gama será el 1.6 de 112 CV -que se estrenó el pasado año en el Verso y que llegó recientemente al Auris-, mientras que la opción más potente viene dada por un 2.0 de 143 CV de potencia, siendo el Avensis el primer Toyota en incorporarlo. En cuanto a las opciones de gasolina, en España se limita a una: un clásico 1.8 Valvematic de Toyota con 147 CV de potencia.

El fabricante japonés confía en que la mayor parte de las ventas serán del motor diésel de 143 CV, algo lógico teniendo en cuenta que en el segmento D las ventas de motores gasolina son muy bajas en nuestro país y que quizá el motor de 112 CV se quede corto para un vehículo que pesa una tonelada y media.

Versiones
‘Business’, dirigida principalmente a flotas; ‘Advance’, la más racional; y ‘Executive’, la más equipada. Desde la versión ‘Advance’ nos encontramos con un equipamiento muy completo de serie: llantas de aleación de 17″, pantalla táctil de 8 pulgadas con cámara de visión trasera, climatizador bi-zona, sensores de luz y lluvia y el sistema de seguridad ‘Toyota Safety Sense’. El mismo cuenta con cuatro sistemas muy interesantes: el Sistema de Seguridad Precolisión, el Avisador de Cambio Involuntario de Carril, el Control Inteligente de Luces de Carretera y el sistema de Reconocimiento de Señales de Tráfico.
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