Buen mantenimiento del coche, darle un uso adecuado y cobre todo, nuestro estilo de conducción, son los tres puntos fundamentales para poder ahorrar al volante y conseguir reducir nuestro consumo de combustible.

Si no tenemos uno vehículo eléctrico o un híbrido que tienen un consumo reducido, y nuestro coche es como los de toda la vida, gasolina o diésel, y partiendo de que lo cuidamos y lo usamos como debemos, el que ahorremos combustible dependerá de nuestra forma de conducción.

Por eso nuestros consejos de hoy van encaminados por ahí, porque tengamos unas buenas costumbres al volante.

  • Arranque y puesta en marcha: Arrancar el motor sin pisar el acelerador.
  • Primera marcha: Usarla sólo para el inicio de la marcha; cambiar a 2ª a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente.
  • Aceleración y cambios de marchas: Según las revoluciones: En los motores de gasolina: entre las 2.000 y 2.500r/min. En los motores diesel: entre las 1.500 y 2.000r/min
  • Utilización de las marchas: Circular lo más posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones. En ciudad, siempre que sea posible, utilizar la 4ª y 5ª marcha.
  • Velocidad de circulación: Mantenerla lo más uniforme posible; buscar fluidez en la circulación, evitando los frenazos, aceleraciones y cambios de marchas innecesarios.
  • Deceleración: Levantar el pie del acelerador y dejar rodar el vehículo con la marcha engranada en ese instante. Reducir de marcha lo más tarde posible, con especial atención en las bajadas.
  • Detención: Siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detener el coche sin reducir previamente de marcha.
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