El alquiler de coches es una actividad que se ha visto afectada por la crisis en dos aspectos. Por un lado en la reducción de viajeros que, cuando llegaban a sus destinos vacacionales, solicitaban los servicios de alquiler de un vehículo para realizar recorridos alrededor de su destino. Por otro, los denominados alquiler de coches para actividades de empresas. Cuando la economía no estaba en crisis, muchas compañías optaban por alquilar coches para sus empleados en vez de comprarlos. En el primer caso la reducción en el número de viajeros y en el segundo la reducción del número de trabajadores, han motivado un frenado en esta actividad de alquiler de coches.

No obstante es cierto que la crisis ha afectado de diferente forma a las empresas dedicadas a esta actividad en función del tamaño de las mismas. No es lo mismo el efecto que llevan las grandes multinacionales con un elevado número de coches de flota, que el que sufren las pequeñas empresas dedicadas a esto en zonas geográficas más locales, muchas de las cuales se han visto abocadas al cierre.

Las grandes multinacionales de alquiler de coches han ido reduciendo paulatinamente el número de sus vehículos ajustando la oferta y la demanda, pero las pequeñas han experimentado, en algunos casos, la reducción total de sus cifras de negocios.

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