La compra de coches nuevos desde la llegada de la actual crisis económica ha caído de forma brusca y considerable unida a la reducción del consumo, la falta de crédito y la inestabilidad laboral.

No obstante, al considerar los gobiernos que el sector de la fabricación de automóviles y sus industrias auxiliares son de vital importancia para la economía del país, muchas son las ayudas que se han puesto para promover e intentar recuperar la venta de coches nuevos y que sirva para tirar algo de la economía.

Dicho de paso, no solo es ayudar al sector, sino que estas ayudas gubernamentales intentar ayudarse a si mismo ya que la adquisición de coches nuevos supone una fuente de ingresos importante vía impuestos para el Estado (IVA, Impuesto de matriculación, …).

Lo cierto es que este tipo de ayudas, como es el plan PIVE, ya lleva desde la llegada de la crisis siete ediciones, lo cual deja ver claramente que es el sector de la economía que, junto a las entidades financieras, más ayudas ha recibido para sujetar las cifras e intentar parecerse a las de antaño, cosa que es imposible que ocurra en ambos sectores.

Lo cierto es que estos planes, con o mayor éxito, si que han contribuido a sujetar las cifras y aumentarlas, en cuanto al número de coches nuevos que se vende, pero muy lejos de las cifras a las que estaban acostumbrados en este sector.

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