La venta de coches nuevos ha repuntado en lo que va de este año 2015, lo que para muchos es indicativo de la recuperación incipiente que muchos andan pregonando como que ya está aquí.

No obstante hay puntos a analizar en pro y en contra de esta idea.

Por un lado, el Gobierno de turno, sabiendo del peso que tienen en la economía la industria del automóvil y sus industrias dependientes, ha ido año a año prorrogando ayudas para la compra de coches nuevos en forma de diferentes planes, los conocidos como PIVER. Esto sin duda ha favorecido la compra de nuevos vehículos pero realmente es algo engañoso. ¿Por qué?

La respuesta es sencilla. Si alguien está en la necesidad de cambiar de coche, entre uno de segunda mano o coches nuevos, esta ayuda puede hacer que opte por lo segundo. Pero aquel ciudadano que no puede permitirse el cambiar de coche ni aunque lo necesite, porque su economía no se lo permite, está claro que ningún tipo de ayuda le va a hacer comprar ni coches nuevos ni coches de segunda mano.

Estos planes son claramente un beneficio para aquel individuo que ya tenía pensado cambiar de coche, pero no es un factor determinante a la hora de cambiarlo o no. Son, claramente, una ayuda, pero no un factor decisivo. Por eso generalizar que se ha salido de la crisis es indicativo de la venta de más coches nuevos es, cuando menos, muy difícil de creer.

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