La automovilística checa Skoda ha iniciado hoy en la planta de Kvasiny la producción del nuevo Superb Combi, la carrocería familiar de la nueva generación del modelo Superb, ha informado la compañía.

La primera unidad es un Superb Combi 2.0 TDI en blanco luna, que se entregará a un cliente del mercado local.

En su segmento, el nuevo Skoda Superb Combi es un ‘wagon’ que marca referencias en espacio, con casi 2.000 litros de capacidad de carga, confort, seguridad, conectividad y ecología, que estará en el mercado a partir del mes de septiembre.

La producción del Combi llega quince semanas después del inicio de producción del nuevo Superb en formato berlina.

Para albergar la producción de los nuevos Superb y Superb Combi, Skoda ha llevado a cabo inversiones significativas en la planta de Kvasiny, concretamente en nuevas tecnologías de producción, así como en las áreas de montaje y logística.

Kvasiny es una de las tres plantas de Skoda en República Checa y cuenta con una plantilla de cerca de 4.500 personas. Además de producir el nuevo Superb Combi, de sus líneas ha estado saliendo desde marzo el Superb berlina, al igual que el modelo Yeti.

Durante los próximos años, la planta y las instalaciones de su alrededor se van a modernizar y ampliar aún más. En 2018, la compañía espera haber creado 1.300 empleos adicionales en Kvasiny, para llegar una capacidad de producción de 280.000 vehículos anuales.

Para ello, la compañía va a invertir cerca de 265 millones de euros (7.200 millones de coronas checas) durante los próximos tres años.

Lo cierto es que la espera de este modelo puede que resulte interesante para determinados perfiles de usuarios, atendiendo a la buena marcha en la cifra de ventas que está teniendo los wagon que comercializa la marca checa.

Se situará entre los vehículo de este segmento con mayor capacidad den litros de maletero, lo cual es algo muy considerado.

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