Paris, la ciudad del amor, es un destino que siempre es un éxito vayamos cuando vayamos, pero el puente de diciembre es un momento perfecto para perdernos por sus calles y dejarnos envolver por el encanto de sus innumerables puntos de interés y atracciones turísticas.

Desde finales de noviembre podemos ver múltiples mercados de navidad por todos los rincones de la ciudad que le dan un ambiente mucho más especial a sus calles, junto con el espectáculo de las iluminaciones de navidad.

Entre los muchos imprescindibles que tiene Paris para visitar, en el puente debemos ver, entre otros, lugares como el Museo del Louvre, donde nos espera la famosa Gioconda de Leonardo da Vinci, el jardín de Tullerías, la Plaza de la Concordia y su popular obelisco, la Iglesia de la Madeleine, el Teatro de la Ópera, el barrio de Montmartre y la basílica del Sacrè Coeur, los campos elíseos, la Torre Eiffel, la catedral de Notre Dame, la Conciergerie el arco del triunfo y el barrio latino.

Dependiendo del tiempo que tengamos, podemos hacer un crucero con cena en un Bateaux sobre el Sena, asistir a uno de sus cabarets como el mítico Le Moulin Rouge o hacer una excursión al famoso Palacio de Versalles.

Para reponer fuerzas, además de la pastelería y la repostería y los quesos franceses, podemos probar especialidades típicas como el Coq au Vin, el Brioche, el Ratatouille, los Escargots, la boeuf bourguignon o el foie gras.

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