Praga, la ciudad de las cien torres o la Ciudad Dorada, es una ciudad de cuento de hadas en la que todo aquel que la visita termina prendado de sus encantos y que mejor destino para pasar el puente de diciembre que una ciudad de ambiente medieval tan especial como esta.

Para aprovechar el puente de diciembre podemos ir en un viaje combinado, que normalmente pasa también por Budapest o Viena, o dedicar todos los días del viaje a esta preciosa ciudad llena de mitos y leyendas

Por la ciudad podemos movernos en metro, tranvía o autobús.

Algunos imprescindibles visitando la ciudad son: el Castillo de Praga, una joya medieval; la Catedral de San Vito, famosa en la ciudad; el Reloj Astronómico, si vamos en las horas indicadas podemos ver el baile de sus autómatas; el Puente Carlos, el más famoso de toda Europa; los barrios de Hardcany o Mala Strana; el Callejón de Oro, con preciosas casas entre las que vivió Franz Kafka, Clementium, la universidad más antigua de Praga o la Torre de la Pólvora, un lugar emblemático.

Durante los días del puente ya podemos disfrutar de la Feria de Navidad de Praga, una de las más famosas de toda Europa y de la iluminación navideña que decora la ciudad.

De su gastronomía típica, para los ratos que necesitamos recargar las pilas, podemos probar platos como el Goulash, los Smazeny syr, el knuckle o el utopenec.

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