Un destino perfecto para hacer un viaje de invierno y aprovechar la escapada para practicar esquí o cualquier otro deporte de invierno que sea vuestro favorito es Noruega, un país que en invierno nos ofrece unos paisajes absolutamente inigualables y en el que, si tenemos suerte, podemos disfrutar de eventos únicos como son las auroras boreales.

Noruega es predominantemente montañoso y el país de los saltos de esquí ya que alberga pistas como la mundialmente conocida Holmenkollen.

En Noruega, en invierno se pueden practicar todo tipo de deportes y actividades de invierno como el esquí alpino, el esquí de fondo o nórdico, el snowkiting, snowboard, patinaje sobre hielo, safaris en trineo de perros o conducir motos de nieve.

En el país hay más de 100 estaciones de esquí que nos proporcionan en total más de 1200 km de pistas de todos los niveles de experiencia y que suman más de 400 remontes entre ellas.

Una de las mejores estaciones de esquí de Noruega para practicar esquí alpino y esquí extremo es la de Narvik, Narvikfjellet, que tienes las condiciones perfectas para realizar también esquí fuera de pista y un descenso que te lleva prácticamente hasta le orilla del fiordo Ofotfjord.

Jotunheimen tiene la concentración montañosa más alta del norte de Noruega y aquí es donde se encuentran las mejores condiciones para la práctica del esquí de fondo y el esquí alpino.

La mayor estación de esquí de noruega la encontramos en Trysil donde se unen 3 caras de la montaña con remontes y pistas y donde además de la práctica de esquí podemos encontrar otras muchas actividades como pesca en el hielo o trineos de perros y está acondicionada con casi 100 km de pistas para la práctica del esquí de fondo.

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